OKTUBRE


Se cumple un siglo del comienzo de la revolución bolchevique, la conmoción social más importante producida durante el siglo XX, cuyos ecos perduran hasta hoy. Señal de que su tarea todavía está inconclusa.

Junto a la revolución china, la experiencia revolucionaria lanzada por Lenin y Trotski en el momento más oscuro de la primera guerra mundial fue el intento más poderoso y a fondo que se haya verificado nunca para abolir el capitalismo. Los comentaristas de la reacción se llenan la boca, hoy, con calificativos que la abominan.
Por Enrique Lacolla. –
Se cumple un siglo del comienzo de la revolución bolchevique, la conmoción social más importante producida durante el siglo XX, cuyos ecos perduran hasta hoy.
Señal de que su tarea todavía está inconclusa.
Hoy se cumple el centenario de la revolución de Octubre.
Como es sabido, el calendario gregoriano entró a regir en Rusia a partir de enero de 1918, de modo que si bien la toma del poder por los bolcheviques tuvo lugar el 7 de noviembre de 1917, pasó a la historia según la fecha que le correspondía dentro del calendario juliano: esto es, el 25 de octubre.
Junto a la revolución china, la experiencia revolucionaria lanzada por Lenin y Trotski en el momento más oscuro de la primera guerra mundial fue el intento más poderoso y a fondo que se haya verificado nunca para abolir el capitalismo.
Los comentaristas de la reacción se llenan la boca, hoy, con calificativos que la abominan.
Esto no es nuevo pues desde su comienzo la revolución rusa convocó todos los odios, señal de que se proponía algo tan serio -y seguramente utópico- como transformar el planeta con arreglo a una ideología racional; es decir, con arreglo a una fórmula en la que solo con esfuerzo se pueden conciliar sus términos.
Más novedoso resulta en cambio que esa argumentación denigratoria encuentre hoy su justificación en el fracaso de la experiencia rusa, fracaso puesto de manifiesto con la implosión de la URSS.
Ese derrumbe abrió las compuertas a una catarata de evaluaciones irónicas, horrorizadas, escandalizadas y parciales en las cuales la medición con doble rasero es esencial para medir a la baja todo lo actuado en el período de 71 años que duró el régimen soviético.
La unanimidad de la trompetería imperialista ha llevado a que quienes de alguna manera entienden necesario revisar el pasado conservando un criterio ecuánime y ajustado a la comprensión del desarrollo en las circunstancias cambiantes de la historia, sean estigmatizados con el calificativo de reaccionarios.
Es decir, de nostálgicos de un pasado que habría sido unívocamente catastrófico.
Cosa rara, los adalides de esta postura cifran su actitud en un tácito mensaje de retorno al darwinismo socioeconómico de los siglos XVIII y XIX.
Es decir a los tiempos feroces del comienzo de la revolución industrial y el posterior auge de la burguesía.
El ascenso burgués y la plena expansión del capitalismo sin duda revolucionaron al mundo, insertándolo, a pesar de los horrores, atropellos e injusticias que acarrearon consigo, en los carriles de un progreso material aparentemente indetenible.
Pero en octubre de 1917 las tendencias intrínsecamente destructivas del capitalismo ya habían opacado la faceta constructiva de este.
El formidable crecimiento de un siglo y medio de duración había generado unas contradicciones inter imperialistas que habían desembocado en una guerra de una magnitud y una ferocidad inéditas, que preludiaban la capacidad que hoy tiene la humanidad para suicidarse como especie.
Rusia, la más gigantesca, pero también la más atrasada de las grandes potencias, había visto naufragar a sus ejércitos en una contienda que excedía sus fuerzas y en la cual había pagado un horroroso precio en vidas humanas al ponerse al servicio de una coalición antigermánica con la que tenía una relación de cuasi dependencia en materia industrial y financiera.
En octubre del 17 el proceso iniciado con la revolución antimonárquica de febrero de ese mismo año se coronó con la demolición de los vestigios del viejo régimen, barriendo a su vacilante y efímera posteridad burguesa y expulsando del gobierno a los partidos reformistas y conciliadores, partidarios de continuar la guerra junto a los aliados occidentales.
Los bolcheviques tomaron el gobierno.
La etapa del “doble poder” de febrero a octubre entre los sóviets y el gobierno había terminado.
Rusia se lanzaba a una aventura redentora.
El salto mortal
Los bolcheviques llegaron al poder virtualmente inermes, casi en soledad, en un país y un mundo erizados de enemigos.
Salvo por la posesión de una herramienta ideológica bien templada y una esperanza que creían factible, no disponían de nada en el seno de un mundo hostil.
Parecía que se asomaban a un desastre inminente.
Esa posibilidad no escapaba a los dirigentes del movimiento, pero estaban sostenidos en su apuesta por dos factores: primero, la creencia en que la revolución proletaria había de expandirse inexorablemente al resto de Europa, en especial a Alemania; y, segundo, que estaban convencidos de que su audacia no iba a ser perdonada por las potencias imperialistas del bando que fueran, que les reservarían la misma suerte que a los insurrectos de la Comuna de París en 1871.
Por lo tanto se aferraron al poder con implacable energía.
Encaramados al gobierno de una nación en disolución y con grandes masas campesinas analfabetas, poseían un activo al que supieron usar con genio: el proletariado de los grandes centros industriales, una ínfima proporción de la población total del ex imperio zarista, pero activa, militante y disciplinada bajo el mando de un partido, el bolchevique, organizado de acuerdo un criterio casi militar.
El instinto de Lenin para discernir las realidades y el genio organizativo de Trotsky al fundar el ejército rojo, hicieron posible por un lado una reforma agraria que soliviantó al campesinado poniéndolo al lado del gobierno comunista, y por otro forjar un arma que se reveló capaz de ganar la guerra civil contra el bando “blanco”, resistiendo también una intervención que llegó a reunir a 13 naciones extranjeras.
Los millones de muertos que costó la contienda civil y que vinieron a sumarse a los producidos por la guerra mundial, más la destrucción total de la economía rusa y el fracaso de la exportación de la revolución al mundo exterior, obligaron a postergar para un indefinido futuro la implantación de la nueva sociedad socialista, mientras se hacía evidente que no quedaba más remedio que arreglarse con lo que había.
El “desarrollo combinado” y la “revolución permanente” (pasar de una etapa precapitalista al socialismo saltándose la etapa capitalista y preocupándose por fomentar la revolución más allá de las fronteras) se convirtieron en categorías del bagaje teórico del bolchevismo en torno a las cuales se libraron batallas ideológicas que en poco tiempo se tornaron cruentas porque en ellas se dirimía también la cuestión del poder.
Stalin inventó la fórmula del “socialismo en un solo país”, aserto que era una contradicción en los términos, pero que resultaba eficaz para suministrar una esperanza activa y justificar los enormes sacrificios que serían necesarios para llevar adelante la revolución en soledad.
La lucha por la sucesión de Lenin terminó con el triunfo de Stalin y el abandono del poder colegiado, en el cual Lenin era tan solo un “primus inter pares”, y su reemplazo por el de un equipo organizado en torno al jefe, al “vozhd”, quien dio comienzo a nueva etapa de la revolución, fundada en la industrialización forzada y la “acumulación socialista primitiva” lograda a partir de los recursos obtenidos de la colectivización agrícola y el trabajo esclavo.
Esto acarreó unas tensiones sociales y políticas que extinguieron mucho del fermento intelectual y artístico de la primera década revolucionaria y que habían conmovido incluso a occidente.
El constructivismo, el suprematismo, el futurismo, las películas de Eisenstein, Pudovkin y Vértov, la música de Prokofiev y Shostakovich, habían indagado profundamente en el arte y producido obras de ruptura que ejercieron una influencia universal fueron, durante un período breve pero intenso, expresivos de ese momento.
El régimen “termidoriano” que sucedió a la derrota de la oposición de izquierda dentro del partido, y luego el crudo totalitarismo de los años 30, apagaron ese hervor.
Mucho peor: los expedientes puramente administrativos del régimen culminaron con la hambruna campesina, con las purgas y los “juicios de brujas” de Moscú, en los cuales Stalin exterminó a la vieja guardia del partido.
Este terrible proceso, en el cual perecieron millones de personas, engranó poco después con la agresión de la Alemania nazi durante la segunda guerra mundial, en un catálogo de pruebas, sacrificios y horrores sin parangón, tras los cuales, en embargo, el régimen soviético, victorioso de su enemigo gracias solo a la feroz intransigencia con que había construido su poder en el período de entreguerras, se convirtió en una de las puntas de un mundo bipolar en cuyo otro extremo se encontraba Estados Unidos.
Disparidad
No era esta, sin embargo, una contraposición pareja.
Estados Unidos había salido henchido de la contienda, había potenciado de forma sideral su poderío industrial y militar, había quedado intocado en su propio suelo y había sufrido una tasa de bajas mínima si se la mide en relación a la de otros grandes participantes en la contienda.
La Unión Soviética, en cambio, había sido devastada sistemáticamente hasta allí donde alcanzó la ocupación alemana, y lloraba la muerte de no menos 20 millones de sus habitantes.
Sin embargo el enfrentamiento con el occidente capitalista era real y sólo el hecho de la calamitosa situación social del viejo continente después de la guerra y la renuencia de sus pueblos a embarcarse en otro conflicto, impedía a los angloamericanos reeditar una aventura bélica en gran escala contra el aliado de apenas ayer.
Esto permitió evitar que ese comienzo de la guerra fría se transformase en caliente.
Contra la propaganda que afirma que la URSS era el factor agresivo en ese diferendo, la realidad indica que, sangrada a blanco y devastada, no aspiraba sino a protegerse, lamiéndose las heridas y restaurando fuerzas detrás de la “cortina de hierro”.
Pero para eso había de gobernar a una serie de pueblos que habían de formar el glacis protector tras el cual la URSS se recuperaría y reconstruiría su poderío.
Al revés de lo que ocurría en Europa occidental, donde el plan Marshall y la plétora económica de Estados Unidos ayudaban a la reconstrucción en un clima de libertad y cierta benevolencia, ni la situación económica ni los reflejos condicionados del régimen estalinista eran aptos para guiar una transformación en el mismo sentido.
En vez de una asociación libre se impuso una suerte de protectorado autoritario.
Se expolió y se controló primero, y luego se procedió a reformas sociales de gran calado, pero ni los polacos, checoslovacos, húngaros, rumanos, búlgaros o alemanes orientales fueron ganados en su corazón.
La muerte de Stalin trajo cierto alivio a la opresión ambiente, pero fue acompañada con revueltas sociales que al menos en un caso, el de la rebelión húngara en 1956, forzó al ejército rojo a reprimirla de manera impiadosa, cosa que ahondó la huella del resentimiento en esos pueblos e instaló una desconfianza perdurable respecto al Comecon y el Pacto de Varsovia, equivalentes comunistas de la Comunidad Europea y de la OTAN.
Nada de esto hubiera sido demasiado importante si no fuera porque el aparato partidario de la URSS y la misma sociedad rusa no hubieran quedado hasta cierto punto congelados por la experiencia estalinista.
Las matanzas de tiempos de la revolución y de la época de las purgas habían terminado, el gulag se había abierto y “el deshielo” era la consigna, pero la impronta policial y el “pensamiento cautivo” seguían vigentes de forma atemperada.
La URSS había evolucionado, se había educado, había logrado un razonable nivel de equidad social, pero la crítica marxista se había convertido en rutina y la ideología en un molde que producía pensamiento en serie.
La política se convirtió en una mecánica que favorecía a los trepadores del sistema: si el molde monolítico del partido se había resquebrajado, lo que estaba debajo no estaba lejos de ser una masa inerte.
Por otra parte, terminada la reconstrucción de posguerra, se planteaba el problema del coste de financiar los niveles de vida de Europa del este, sin hablar de los aportes que se hacían a estados clientes en el tercer mundo, a lo que se sumaba el agobio de la carrera espacial y un gasto militar descomunal, necesario para mantener el tipo frente a Estados Unidos y precaverse de su amenaza militar.
La centralización excesiva y una planificación burocrática que giraba en el aire sin atender a los datos de la realidad llevaron a la economía soviética a una situación de parálisis de la que era imposible salir si no se renovaban métodos, personal y maquinaria obsoletos.
Se quiso disolver este nudo liberando el acceso al crédito exterior, con el único resultado de adquirir una deuda de grandes proporciones y quedar atados a los altibajos de la economía global.
El intento de Mijáil Gorbachov en el sentido de proceder a una reforma liberalizadora y racionalizar el gasto para modernizar la sociedad soviética se reveló de una ingenuidad irremediable: con la esperanza de pactar con Estados Unidos un desarme que aliviase a la URSS del peso sofocante de mantener una competencia armamentista que su país no podía sostener, abandonó a su suerte a los regímenes satélites, con la consecuencia de que los pueblos que apenas toleraban a sus gobiernos se los sacaran de encima en un abrir y cerrar de ojos.
En el plano interior Gorbachov procedió a la glasnost (transparencia) y a la perestroika (reestructuración) a fin de procurar una libertad de conciencia y de opinión que contribuyese a aceitar y dinamizar los oxidados engranajes de la sociedad en todos los rubros, promoviendo la modernización y revitalización de la potencia rusa.
Pero el instrumento que debería haber servido como herramienta para ese proceso, el partido comunista, estaba demasiado anquilosado y desagregado en una multitud de feudos político-económicos, muchos de cuyos integrantes, lejos de sumarse al proyecto, presintieron la quiebra del sistema y prefirieron adelantarse a esta.
Fue así como las entidades nacionales que componían la URSS tendieron a separarse ella y en el mismo centro del estado un aventurero con carisma, Borís Yeltsin, concitó los apoyos de gran parte de una “nomenklatura” decidida a participar del despojo de los restos de la URSS una vez que esta se hubiera derrumbado, configurándose en el embrión de una neoburguesía capitalista.
El empujón final provino paradójicamente de los elementos que quisieron oponerse a esta decadencia, empeñándose en salvar al sistema: los militares y los miembros del KGB que secuestraron a Gorbachov mientras este vacacionaba en Crimea, con la finalidad de frenar el proceso de desintegración del estado.
Subido a un tanque frente al edificio del Parlamento (el mismo que él haría bombardear dos años después) Yeltsin arengó al pueblo y frustró un golpe de estado anti Gorbachov que se desvaneció en el aire, ante la ausencia de sustento popular, militar y mediático. [I]
Tres días después la Rada (parlamento) de Ucrania declaró la independencia. Una semana más tarde, el 8 de diciembre de 1991, el presidente de la República Rusa, Yeltsin, y los presidentes de Ucrania y Bielorrusia anunciaron la disolución de la URSS y la formación de la Comunidad de Estados Independientes en su reemplazo.
Acababa así la experiencia comunista rusa, ese “asalto al cielo” que hubo de transitar muchas veces el camino del infierno, pero cuyos errores, limitaciones y crímenes no pueden ser comprendidos si se los abstrae del sistema global ferozmente injusto al que había intentado modificar y que había asediado a la experiencia soviética de todas las maneras posibles, hasta que el régimen se desplomó, agotado por su propio peso.
El saldo positivo
La trágica, sombría y también heroica ejecutoria de la URSS no puede ser medida en su real magnitud si no se evalúa el alcance total de la misma.
A pesar de la presión externa, dentro de sus fronteras edificó una sociedad que, con todos sus crímenes e insuficiencias, fue capaz de responder al desafío de la segunda guerra mundial y ser la principal responsable de la victoria sobre la Alemania nazi.
También pudo instaurar, con el correr del tiempo, un régimen razonablemente igualitario, aunque despojado en parte de la resonancia y de la facultad de fecundar la mente que son propias del pensamiento en libertad.
En el plano global, sin embargo, por el mero hecho de existir, la Unión Soviética representó un papel que promovió enormes reformas en el mundo entero. Si bien el Kremlin usó por décadas las simpatías que la revolución había ganado en el extranjero tanto entre las clases menos favorecidas como en muchos sectores de la “intelligentsia”, para servir en el fondo a sus propios intereses, el hecho de que la URSS representaba un modelo alternativo al capitalismo motivó a este a realizar cambios profundos en lo referido a sus mecanismos de gestión.
El llamado “mundo libre” no sólo se ocupó de reprimir la protesta social sino que, cuando los métodos represivos se revelaron insuficientes, hubo de adoptar el “reformismo del miedo”, a fin mantener en pie al sistema en los países del norte desarrollado.
Ya con el “new deal” de Roosevelt se habían dado los pasos iniciales orientados a lograr objetivos de mejora social sin tener que apelar a la violencia revolucionaria.
Y si la experiencia norteamericana había sido patrocinada por los sectores más esclarecidos de liberalismo radical estadounidense a raíz de los estragos de la Gran Depresión, después de 1945 el espectáculo del planeta en ruinas dejado por la guerra mundial incitó a los gobiernos a fomentar una política reformista y de aliento al consumo que dio origen a lo que Eric Hobsbawm llamó “las tres décadas gloriosas”, en las que se gestó el estado de bienestar.
De algún modo, el keynesianismo y hasta el Plan Marshall fueron un derivado de la revolución rusa.
Por otra parte, el impacto que causó la revolución rusa en el mundo colonial, semicolonial o subdesarrollado fue enorme.
La revolución china, la emergencia de la India y Pakistán, la revolución en el sudeste asiático y en el mundo árabe, los movimientos “populistas” en América latina, las conmociones en África, todos tuvieron una conexión fáctica, ideológica o psicológica con el “resplandor al Este”, como denominó Jules Romains a la revolución rusa de tiempos de la primera guerra mundial.
Los países del tercer mundo encontraron un espejo en el cual mirarse para pegar el salto del atraso al desarrollo quemando la etapa de la construcción burguesa capitalista.
Este “desarrollo combinado” fue inspirador, estuvo justificado y en algunos lados se cumplió en parte o todavía está luchando por cumplir sus metas.
Pero hubo zonas, como el África subsahariana, donde el atraso fue insuperable y las conspiraciones del imperialismo anularon lo poco que se había conquistado.
La importancia de la URSS como contrapeso a la prepotencia imperialista pudo ser valorada no bien se produjo la implosión del comunismo.
Liberado de su amenaza y creyéndose inatacable, el capitalismo volvió a campar por sus fueros, desnudando otra vez su naturaleza salvaje.
Más allá de los condicionantes tecnológicos y de las transformaciones producidas a causa de la digitalización, la informática y la brutal reconformación del mercado global como resultado del flujo incontrolado de capitales, al no encontrar resistencia se manifestó la voluntad hegemónica del núcleo concentrado de la riqueza anidado en las bolsas de Wall Street y Londres, voluntad ejercida a través de su brazo ejecutivo: el gobierno de Estados Unidos con la CIA, el Pentágono y la unanimidad mediática, portadora del discurso único.
Al comunismo se lo extraña no tanto por lo que hizo sino sobre todo por su capacidad de resistencia y por su valor como contrapeso.
Como decía Karl Kraus,“que Dios nos conserve siempre el comunismo, para que esta chusma (la ínfima minoría que controla los recursos del globo) no se vuelva todavía más desvergonzada… y que, por lo menos, cuando vayan a dormir sufran pesadillas”. [II]
22 años después del derrumbe soviético, el proyecto globalizador del imperialismo parece empezar a tascar el freno.
La reconstrucción del poderío ruso, trámite Vladimir Putin; la emergencia de China como gran potencia en vías de reemplazar a Estados Unidos como primera potencia económica mundial, el surgimiento del BRICS, la reaparición del poderío militar ruso que al echar apenas una mínima parte de su peso en Siria ha cambiado las tornas de ese conflicto y parece estar en vías de anular el proyecto norteamericano para fragmentar y adueñarse del medio oriente, están volviendo a poner las cosas en un plano de mayor equilibrio.
Falta la doctrina ordenadora, pero esa carencia no es otra cosa que la manifestación de la necesidad de revisar el pasado a través de la memoria de las victorias y los fracasos vividos, con miras a mejorar las herramientas interpretadoras de la realidad que hemos utilizado hasta ahora.

[I] Varios de sus jefes se “suicidaron” horas después de fracasada la intentona.
[II] Karl Kraus, citado por Josep Fontana en “El siglo de la revolución”, Crítica, 2016. Kraus fue un brillante ensayista, escritor, periodista, comediógrafo y poeta austríaco, apreciado por su feroz vena satírica hacia el sistema establecido, que vivió y publicó en Viena entre 1896 y 1936.
NOTA: Título original OKTUBRE Y EL SALDO DE UNA EXPERIENCIA HISTÓRICA

HOY SE PREGUNTAN DE DONDE SALIÓ BOLSONARO


MIENTRAS AMERICA LATINA DESCUBRÍA LAS VENTAJAS DE LAS DEMOCRACIAS CONTROLADAS ... Y ABJURABA DE LAS GUERRAS DE LIBERACIÓN, YA ESTA GENTE TRABAJABA DESDE TIEMPO, EN LA INGENIERÍA SOCIAL DE UN FUTURO QUE HOY ESTÁ LLEGANDO.


En 1969, Nelson Rockefeller fue el Vicepresidente de Richard Nixon, y tras una gira por los paises de America latina hizo un “Informe” que dio pauta a que el Gobierno de Estados Unidos, a traves de la CIA y otras instancias apoyara la expansión de “sectas” de corte pentecostal,fundamentalista de origen norteamericano,principalmente ,para tratar de crear división y socabar la autoridad moral que tiene la Iglesia Católica en los paises de America latina …
INFORME ROCKEFELLLER por Giusseppe L. Cossio Restrepo

HABLANDO SOBRE EL INFORME ROCKEFELLER
Creo que desde hace unos 40 años, desde el Concilio Vaticano II y luego la Conferencia Episcopal de Medellín, la imagen de la Iglesia Católica ha cambiado mucho en América Latina. Se puede decir que no suficientemente y estoy de acuerdo, pero ha cambiado enormemente, justamente por su acercamiento a los pobres. Fue un camino difícil. En 1969, por ejemplo, se conoció en Estados Unidos el famoso informe Rockefeller. Rockefeller tomó conciencia de los cambios en la Iglesia y los consideró absolutamente peligrosos. Y en 1980, un informe para la campaña presidencial de Ronald Reagan, llamado documento de Santa Fe, advirtió que la presencia de determinadas tendencias en la Iglesia y algunos textos de las conferencias episcopales latinoamericanas eran muy peligrosos para la política exterior de Estados Unidos. Otro Analista centroamericano de Pastoral social Caritas Panama, dice: el concilio ecuménico Vaticano II (1962) y las encíclicas Pacem in Terris (1963) y Populorum Progressio (1967) modificaron radicalmente aquella visión de la Iglesia ( la visión de una Iglesia elitista y para las elites). El Concilio de Medellín (1968) sería el punto de arranque de una nueva actitud que llevó a una generación de laicos y religiosos al compromiso con las luchas populares de América Latina. En los cambios referidos los liberales quisieron ver un golpe de timón de la Iglesia, acorde con el tono político de la época. Nelson Rockefeller, vicepresidente de Richard Nixon, fue más inteligente. En 1968 emprendió una gira por el continente y en su informe observó que la Iglesia ya no era “un aliado seguro para Estados Unidos”. Nada nuevo. “Creo que será larga y difícil la absorción de estos países por Estados Unidos, mientras sean países católicos”, había dicho el presidente Teodoro Roosevelt en 1912. El informe Rockefeller sostuvo que el catolicismo se había convertido “en un centro peligroso de revolución potencial”. En 1969 fue más allá, asegurando que era preciso remplazar a los católicos latinoamericanos por “otro tipo de cristianos”. El magnate recomendó a su gobierno la promoción de las llamadas “sectas” fundamentalistas que brotaban del florido árbol pentecostal estadunidense. De raíz europea, aunque virtualmente surgido a principios del siglo pasado como un movimiento de protesta de sectores negros y populares urbanos de Estados Unidos, el pentecostalismo cuestiona a las Iglesias consideradas demasiado racionalistas o “frías”. Empero, muchas de sus ramas degeneraron en “sectas” de conducción personalista, mesiánica y autoritaria, rasgos que son ajenos a las Iglesias evangélicas o “protestantes”, no obstante que en América Latina el pentecostalismo es la expresión actual más extendida del protestantismo. En su libro Salvación o dominación. Las sectas religiosas en el Ecuador (1986) el investigador estadunidense Tomas Bamat recuerda que Marx vio en el pentecostalismo una “…expresión de la pobreza y, al mismo tiempo, una protesta contra ella, el suspiro de la criatura agobiada, el sentimiento de un mundo sin corazón y el espíritu de una época sin espíritu”. Reflexión que en la interminable historia de masacres, racismo, opresión, ignorancia, humillación y analfabetismo del pueblo guatemalteco calza como anillo al dedo. Diferentes instancias eclesiales y estudios estadísticos han señalado el creciente avance de las sectas en el continente americano y en otros países. Entre ellos cabe destacar lo mencionado en las conclusiones del Sínodo de América recientemente presentado: “Los avances proselitistas de las sectas y de los nuevos grupos religiosos en América no pueden contemplarse con indiferencia. Exigen de la Iglesia en este Continente un profundo estudio, que se ha de realizar en cada nación y También a nivel internacional, para descubrir los motivos por los que no pocos católicos abandonan la Iglesia” No. 283 de Eclesia in América Igualmente la IV Conferencia General del episcopado latinoamericano nos habla del crecimiento de las sectas fundamentalistas como algo grave: “ El problema de las sectas ha adquirido proporciones dramáticas y ha llegado a ser verdaderamente preocupante sobre todo por el creciente proselitismo” No. 139 del documento de Santo Domingo. Algunos estudios estadísticos que nos confirman esto son los siguientes: • En América Latina cada hora 400 personas abandonan la Iglesia Católica. • En 1900 eran 250,000 para el año 2000 ya son 45 millones en América latina. • En Guatemala aproximadamente el 30% de la población ya es evangélica. • En el Salvador cerca del 25% ya no son católicos y han pasado a diversas sectas. • En Brasil de seguir el mismo ritmo de crecimiento para el 2050 la mitad de la población sería evangélica. • En México, a pesar de no ser de los mas dañados en este aspecto, en 1970 el total de protestantes era 880,000 actualmente ya son cerca de cinco millones. • En Estados Unidos todas las sectas tienen un altísimo ritmo de crecimiento. Algunas llegan a mas del 1000%. Todo esto ha sido posible por diferentes causas que en este momento no profundizaremos pues ya hay algunos autores que han realizado estudios en esa línea. Ejemplos de ello son el documento de la Santa Sede sobre los Nuevos grupos religiosos; los comunicados emitidos por conferencias episcopales y los realizados por diferentes autores e investigadores. Sin embargo es importante subrayar algunos factores principales que han contribuido a esta realidad: 1. El voraz proselitismo de las sectas a través de los mas diversos métodos incluyendo los ilícitos desde una perspectiva cristiana. (Engaño, intereses económicos, presión psicológica, ayuda material…) 2. Los “Planes” de conquista evangélicos con toda una estrategia para disminuir la presencia de la Iglesia Católica y lograr engrosar las filas de las sectas fundamentalistas. Entre estos planes cabe mencionar el “Plan Amanecer”, “Ad 2000”, “Latinoamérica 2000”, “Joshua 2000”, la película “JESUS”, “Messiah 2000” por mencionar algunos de ellos que están realizando a nivel internacional o mundial. Planes que tienen un financiamiento y apoyo de organismos, fundaciones e Iglesias de los Estados Unidos. 3. Otro factor importante es sin duda el llamado “Teoría de la conspiración” en el cual se considera al protestantismo como vanguardia del imperialismo norteamericano. A partir del Concilio Vaticano II nuevos aires soplaron en la Iglesia Católica. En América Latina el CELAM en Medellín y después en Puebla impulso a la Iglesia en su opción preferencial por los pobres y paso a la acción de una manera muy visible y comprometida. Para el coloso del norte fué como una declaración de guerra. El informe Rockefeller (1969) y el Documento Santa Fe (1975) declaran a los católicos como “no confiables” e impulsan a las sectas protestantes como un método para contrarrestar la fuerza de cohesión de la Iglesia Católica. La estrategia de “divide y vencerás” apoyando económicamente cualquier iniciativa para destruir a la Iglesia Católica y afectarla en su profetismo a favor de la justicia, la libertad y los derechos, explica en parte el creciemiento de las sectas a partir de los años setenta. Sin exagerar esto, es un elemento mas. 4. En el aspecto social muchos de los elementos que los sociólogos mencionan como caldo de cultivo para el sectarismo se dan en la mayoría de los países del continente en diferentes grados: * Pobreza extrema * Concentración urbana con la secuela de masificación * Narcotrafico y violencia * Rápidos y profundos cambios sociales que producen crisis existencial y busqueda de seguridad e identidad . 5. En 1952 en Madras, India hubo la reunion mundial de protestantes y evangelicos sobre las Misiones. Alli predomino la idea de algunos teologos que fanaticamente afirmaban que los catolicos no son crisitianos, por eso habia que anunciarles el Evangelio. Esto provoco que se volcaran mas a America Latina para hacer mas proselitismo frontal invirtiendo recursos humanos y economicos. Asi que a trabajar se ha dicho. Es urgente Renovar una nueva apologetica para fortalecer la identidad del catolico. Como lo dicen los obispos y el Papa en el documento Ecclesia in America: “Los avances proselitistas de las sectas y de los nuevos grupos religiosos en América no pueden contemplarse con indiferencia”.(No. 73) Otro analista de las relaciones financieras con el anticatolicismo enlaza aun mas el informe Rockefeller incluso con las campañas abortistas, veámoslo: . ¿Qué tienen en común las siguientes personas … 1. Personajes – Ana Patricia Botín, Directora de Banesto. Consejera del Banco Santander Central Hispano. – Alfonso Cortina, Presidente de Repsol YPF. – Oscar Fanjul, Director de Hidroeléctrica del Cantábrico, Presidente Honorario de Repsol. – Nemesio Fernández- Cuesta, Vicepresidente del Grupo Correo-Prensa Española – Trinidad Jiménez, Secretaría Internacional del PSOE. Candidata a la Alcaldía de Madrid. – Pedro Solbes, Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Economía (PSOE). – Jesús de Polanco, magnate de la comunicación, dueño de PRISA. – Jesús de Aguirre (Duque de Alba), consejero de PRISA. – Juan Luis Cebrián, director del diario El País. – Joaquín Almunia, miembro de la Comisión Europea, (PSOE). 2. Relacionados con las siguientes entidades? – Federación Internacional de Paternidad Planificada (FIPPE). El principal promotor de campañas proabortistas en el mundo, mediante la utilización de métodos como la esterilización masiva. – Católicas por el Derecho a Decidir (CFFC). Montaje abortista dedicado a campañas de control demográfico en los países pobres, incluyendo medidas como el aborto como principal método de control de la población de los países pobres. La CFFC colabora con el “Movimiento Internacional Somos Iglesia” (una asociación civil que, desde el año 1995, acoge algunos grupos de procedencia cristiana que mantienen en común actitudes opuestas al Magisterio y a la disciplina de la Iglesia Católica) y con la “Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII” (ésta última con estrechos vínculos al grupo PRISA: sus dos principales dirigentes son columnistas habituales del diario El País). 3. Los lazos comunes entre unos y otros Los personajes del punto 1 da la casualidad de que son o han sido miembros de la Comisión Trilateral, fundada hace décadas por el multimillonario norteamericano David Rockefeller para estrechar lazos de poder entre Estados Unidos, Europa y Japón. David Rockefeller fue también el impulsor de la Fundación Rockefeller, que es la principal financiadora (junto a la Fundación Ford, dedicada a los mismos fines) de las entidades mencionadas en el punto 2, la FIPPE y las CFFC, al tiempo que fue la editora del famoso “Informe Rockefeller” (1969), públicamente conocido, que podría explicar la machacona y sistemática política antirreligiosa y abortista de medios como los del conglomerado de PRISA. Sigamos el rastro de esa Fundación, pues, en cuya órbita se mueven personalidades tan importantes de la política y los medios de comunicación en España. 4. La Fundación Rockefeller En el citado Informe Rockefeller se refería el “peligro” que supone para sus planes la gran presión demográfica del Tercer Mundo, y, como causa principal del “peligro”, la Iglesia Católica que educa a los pueblos, les da cultura, les hace pensar y les anuncia la inalienable dignidad de los hombres. Nelson Rockefeller, miembro del clan multimillonario de la Standard Oil y para más inri Vicepresidente de los EE.UU. con Richard Nixon, emitió en 1968 un informe asegurando que la Iglesia ya no era “un aliado seguro para Estados Unidos” en el continente americano, añadiendo que el catolicismo se había convertido “en un centro peligroso de revolución potencial” bajo la excusa de la Teología de la Liberación. Se buscaba de este modo crear una tapadera política para intentar movilizar a la administración norteamericana al servicio de los planes de control poblacional de los países pobres que viene marcándose de forma pública y notoria la Fundación Rockefeller desde hace más de tres décadas. El Informe Rockefeller de 1969 fue más allá, asegurando que era preciso remplazar a los católicos latinoamericanos -a los que el informe declaraba “no confiables”- por “otro tipo de cristianos”. La Fundación recomendó a su gobierno la promoción de las sectas neopentecostales estadunidenses, así como los mormones, los “Testigos de Jehová” e incluso la Iglesia de la Unificación, más conocida como “secta Moon”, de marcado carácter anticomunista, que fue directamente apoyada por el presidente Nixon durante su mandato. El primer paso efectivo lo dio el propio Congreso estadounidense al programar un sucesivo y creciente envío de misioneros mormones para debilitar la unidad de la Iglesia Católica, y al destinar millones de dólares para que se contruyeran templos mormones en toda América Latina. 5. ¿Simples coincidencias? Así pues, resulta que a la Comisión Trilateral promovida por el mismo Rockefeller que desencadenó esta operación de siembra de sectas contra la Iglesia Católica en Hispanoamérica hace 30 años, resulta que pertenecen o han pertenecido no sólo conocidos magnates de importantes multinacionales y entidades financieras españolas, sino también destacados políticos, uno de los cuales ocupa ahora -¿casualmente?- con el PSOE una Vicepresidencia del Gobierno junto a la cartera de Economía. Pero no sólo eso. En la misma Comisión Trilateral organizada por una Fundación Rockefeller cuyos marcados objetivos anticatólicos están a la vista de todo el mundo desde hace décadas, resulta que figuran o han figurado los responsables mediáticos de las mayores y más sucias campañas sistemáticas de desprestigio contra la Iglesia Católica de nuestra democracia: los dueños y directivos de PRISA, en cuya plantilla figuran además, como columnistas, dos de los dirigentes de uno de los movimientos dedicados a minar “desde dentro” a la propia Iglesia. ¿Casualidad? Que cada uno juzgue sobre esto que acabo de señalar y que, repito, es de dominio público desde hace muchos años. La elaboracion de este texto estuvo basada en lo ofrecido a traves de internet sobre el Informe Rockefeller y bastará con escribir en un buscador como Google las palabras INFORME ROCKEFELLER para hacerse a un sinnumero de páginas que abren la posibilidad de entender lo que este significó para la Iglesia Catolica en America Latina. No es de extrañar que algunas páginas sean tildadas de izquierdistas. Razón por demas para estar alerta ante las calificativos que de hecho el sistema capitalista hace a estos informes. Serán por ello Comunistas y/o marxistas porque anticipan una mirada sobre la realidad que no es conveniente al sistema

Por Claudio Fabián Guevara para Motor Económico
La debacle no es consecuencia de una política errada, sino de un diseño para poner al país de rodillas. Los objetivos del colapso sobrepasan los imaginarios de la izquierda tradicional.
Una de las debilidades estructurales de la resistencia autóctona frente a los procesos de expansión imperialista es una concepción ingenua sobre los planes del enemigo.
Las agencias transnacionales del imperialismo no sólo han incrementado exponencialmente su poder en los tableros internos de cada país, sino que también son mucho más ambiciosas en sus metas, donde además se operó un cambio cualitativo: superada toda resistencia organizada a la explotación extranjera de los recursos naturales, a la creación artificial de deuda usuraria, y al acceso al mercado interno de cada país, la agenda del Nuevo Orden Mundial para las sociedades periféricas sobrepasa los imaginarios de la izquierda tradicional.
Programa para poner a un país de rodillas
El pasaje del capitalismo industrial al capitalismo financiero ha modificado a tal punto las estrategias de expansión del proceso imperialista que incluso grandes grupos capitalistas locales que antaño podían considerarse socios comisionistas en la explotación de las sociedades coloniales, ven sus intereses ignorados y sus activos depreciándose.[1]
Argentina es una vez más un laboratorio de experimentos de vanguardia en materia de políticas de reconfiguración violenta de la sociedad. En “La doctrina del shock” Noemi Klein repasa cómo ciertas reformas políticas y económicas se introducen a través de desastres o contingencias diseñadas que suman a las sociedades en la confusión, provocando profundos impactos en la psicología colectiva y paralizando la reacción.
La administración colonial de Mauricio Macri ha puesto en marcha en forma acelerada un programa económico que aparece como un diseño premeditado para poner al país de rodillas. Cualquier economía próspera, incluso de los países desarrollados, se hubiera sumido en la parálisis productiva y la estanflación que caracteriza hoy a la Argentina:
La apertura importadora irrestricta provocó un gran desbalance en la balanza de pagos con el exterior, y el cierre progresivo de la industria nacional que quedó desprotegida.
El aumento salvaje de tarifas de servicios públicos desestabilizó no solamente las economías hogareñas sino también la viabilidad del comercio y los sectores productivos que no eran afectados por la competencia extranjera.
La desgravación impositiva de grandes grupos, quita de retenciones al agro y la minería y otras exenciones impositivas a los sectores más concentrados desfinanciaron las arcas públicas y prepararon el terreno para un agravamiento del déficit fiscal, que a su vez fue pretexto para un feroz ajuste presupuestario.
El endeudamiento acelerado que financió este esquema encaminó al país a volver al FMI, que impuso nuevas medidas de achique de gastos, interrupción de obra pública y recortes de programas sociales.
La vertiginosa devaluación de la moneda y elevación de las tasas de interés alimentó una inflación que amenaza desbocarse para convertirse en otro episodio de hiperinflación, y agravó las pésimas condiciones de la economía en su conjunto. Las tarifas de servicios públicos fueron dolarizadas, con lo cual, cada incremento del dólar impacta directamente sobre el costo interno de la producción de bienes y servicios.
El diseño de un colapso inducido
Es evidente que el paquete de políticas conforman un claro sabotaje al país, su aparato productivo y la calidad de vida de su población. Estas NO son las recetas de ningún tipo de capitalismo productivo, que por definición demanda bajos costos de producción (crédito, tarifas y salarios baratos}, protección racional frente a la competencia exterior, estabilidad monetaria, políticas de subsidios sectoriales y planes de desarrollo de las capacidades nacionales.
En las últimas horas, la debacle económica ha provocado de parte del Gobierno el anuncio de la eliminación de ministerios, miles de despidos en el Estado y más ajustes colaterales. Cualquier estudiante de Economía sabe que la profundización de esta política solo puede agravar la espiral recesiva, acelerando el camino hacia el colapso.
Es decir que, a diferencia de lo que pueden sostener las organizaciones de la izquierda clasista, la administración colonial no sólo está atacando el nivel de ingreso de la clase trabajadora: está minando incluso las bases de sustentación de los propios capitalistas locales. Se trata del diseño de un colapso inducido: el país marcha hacia la cesación de pagos, la parálisis productiva y el desempleo masivo ¿Puede ser sólo torpeza del grupo que gobierna?
Un segundo lote de políticas sugiere que es necesario el desmantelamiento por anticipado de cualquier intento de resistencia y oposición social activa. Pese a tener inicialmente un alto consenso social y gozar de una formidable protección mediática, el gobierno de Cambiemos ha impulsado sistemáticamente líneas represivas muy pronunciadas:
Silenciamiento de periodistas y medios críticos.
Encarcelamiento y hostigamiento judicial de líderes de la oposición.
Ingreso de tropas y establecimiento de bases extranjeras [2].
Demolición del aparato productivo, dispersión de los focos de resistencia política e intelectual, militarización del Estado en alianza con potencias extranjeras: este conjunto de tendencias indican que se avecina un shock muy agudo contra la configuración histórica del país, mucho más audaz que una simple redistribución del ingreso.
¿Adónde va el colapso económico argentino?
La pregunta de rigor es: ¿Cuál es el programa del shock que se prepara con este escenario catastrófico?
Sólo tenemos algunas pistas: señales de los mercados, gestos y silencios del Gobierno, y el rompecabezas que emerge del ejercicio de la memoria histórica y el análisis de las luchas anticoloniales del presente.
La agenda oculta del colapso inducido de la Argentina contiene metas del Nuevo Orden Mundial comunes a todos los territorios periféricos. Todos son ruinosos para los intereses de la población, pero el escenario de crisis multidimensional que se está construyendo apunta a presentarlos como “soluciones salvadoras”. Todos, además, contienen un elemento central de la agenda globalista para los pueblos subalternos: la disolución de la identidad y el Estado nacional.
Extranjerización acelerada de empresas y otros activos
Esta parte del proceso ya está en marcha, y es la que menos impacta ante la opinión pública por cuanto se suele presentar como un “progreso”: Argentina enfrenta un nuevo ataque extranjerizante de activos y mercados locales. Pero a diferencia de las crisis anteriores, que derivaban de presiones y apuestas desde el exterior, la actual es promovida por el propio gobierno de Cambiemos. Se reclama la intervención extranjera como único medio de conducir al país en esta coyuntura. [3] La debilidad externa en la que Cambiemos ha colocado a la economía argentina es funcional a una entrega masiva de activos por parte de empresarios locales. Desde el comienzo de la crisis externa la caída combinada de los valores bursátiles y la devaluación del peso deprecia a los activos argentinos en un 70 por ciento. La suba del dólar y la incertidumbre económica abre la puerta para que los activos del país sean rematados a precio de oferta. Techint, Aluar, Ledesma y las empresas de la patria contratista se sorprenden con sus ejecutivos encarcelados en una farsa judicial mientras las protecciones arancelarias de las que gozaban en el pasado se cancelan y las acciones de sus compañías se derriten en Wall Street.[4] Los fondos buitre están comprando esos papeles a precios de remate. Y el deterioro promete proseguir.
El proceso de extranjerización de la economía -compras, fusiones y absorciones, que pueden ser presentadas como “inversión extranjera directa”- se puede acelerar con una “inyección de confianza”. ¿Cómo impulsar “reformas de fondo” que recuperen “el optimismo de los inversores”?
Adopción del dólar como moneda oficial
El panorama actual se parece mucho al de 1989, cuando la hiperinflación que signó el fin del gobierno de Raúl Alfonsín fue la antesala de la Convertibilidad, un sistema que “rescató” la economía argentina con una paridad 1 a 1 del peso argentino con el dólar. Aunque fue presentado como una “genialidad” del entonces ministro de Economía Domingo Cavallo -un integrante del Council of Foreign Relations- la Convertibilidad fue un proyecto vendido “llave en mano” por el Citibank y el Chase Manhattan al gobierno de Menem, que contuvo la inflación e inició una década de extranjerización de la economía con fuerte crecimiento del consumo interno.
El experimento terminó en la catástrofe del Corralito de 2001, pero los planes de profundizar el modelo incluían la adopción del dólar como moneda oficial. En Diciembre de 2001 un ensayo titulado “Cómo dolarizar en Argentina”, firmado por Kurt Schuler y Steve H. Hanke, afirmaba: “Las políticas que la Argentina ha seguido han llevado a su economía a un punto muerto. La incertidumbre sobre el futuro del peso se ha transformado en el obstáculo inmediato más grande para el crecimiento económico”. [5] ¿Alguna similitud con el escenario actual?
En 2018, los diarios financieros han vuelto a hablar de dolarización en Argentina. Y Steve Hanke ha vuelto al escenario. Padre de la dolarización de Ecuador y Montenegro, le recomienda a Macri la dolarización como remedio para salir de la crisis.[6] ¿Volverá el proyecto que el establishment financiero no pudo imponer después de la debacle de 2001?
La importancia del proyecto excede el contexto argentino. La necesidad imperial de mantener la hegemonía del dólar ha sido más importante que la explotación del petróleo en la historia de la última década. Hoy, con un enorme bloque emergente de países -encabezado por Rusia, China, India y otras gigantescas economías- encaminado a buscar un sustituto al dólar como moneda de referencia internacional, la dolarización de Argentina sería una conquista de alto contenido simbólico: la primera experiencia en un país de gran extensión e importancia geopolítica, y un capítulo que podría iniciar un ambicioso proceso continental.
La dolarización de tarifas de servicios públicos y de carteras financieras, y los contactos para un acuerdo directo con el Tesoro de EE.UU. ante la actual crisis, parecen pasos convergentes.
Sin embargo, las condiciones para un reemplazo del peso argentino por el dólar requeriría de parte de Argentina de un monto de reservas internacionales que país viene perdiendo aceleradamente en la actual crisis cambiaria. ¿Cómo financiar esa operación?
Cesión de territorios en canje de deuda
El debilitamiento de los estados nacionales para reforzar la supremacía del poder financiero internacional es una premisa del Nuevo Orden Mundial que se verifica en diferentes escenarios del mundo. En este contexto, la Patagonia aparece como una prenda de cambio perfecta para “rescatar” a la Argentina de otra “crisis”.
En los años turbulentos del 2001, cuando Argentina cayó en cesación de pagos, la prensa global llegó a sugerir que la Patagonia, inmensamente rica en recursos, fuera separada del resto del país para servir de mecanismo de pago de la deuda en default. Años después el profesor de Harvard Richard N. Cooper, escribió una propuesta en consonancia con el pensamiento de Anne Krueger (entonces titular del FMI] para someter a las naciones endeudadas a procesos de quiebra con el fin de que los activos sean liquidados y los ingresos resultantes distribuidos entre sus acreedores, bajo la guía de un tribunal global.[7]
La Patagonia argentina ya es un territorio internacionalizado. La compra masiva de tierras por parte de extranjeros en Argentina, que lleva décadas, había sido reglamentada en 2011 por el Congreso, disponiendo un límite del 15 por ciento de las tierras cultivables del territorio nacional, y hasta 1000 hectáreas por persona.[8] La administración colonial de Macri, por decreto, eliminó estas restricciones, y el proceso de adquisición masiva de tierras se profundizó. Ya hay extensos territorios en el sur argentino que funcionan como micro estados, con su propia red de carreteras, pistas de aterrizaje, fuerzas de seguridad y fuentes de energía, como las propiedades del magnate británico Joe Lewis. [9]
La entrega de tierras patagónicas a cambio de asientos contables que alivien la artificial deuda argentina podría efectuarse sin necesidad de una partición formal del Estado, o de una “declaración de independencia” de un grupo de colonos. El “negocio” de la Argentina podría disfrazarse mediante la cesión de tierras a ONGs o poderes privados que administren un territorio bajo la modalidad que Boaventura de Souza Santos denomina “nuevo gobierno indirecto”: el Estado se retira de la regulación social y poderosos actores no-estatales obtienen control sobre las vidas y bienestar de vastas poblaciones, la tierra, el agua potable, las semillas y los bosques. [10]
El ”negocio” para el Tesoro nacional podría ser presentado bajo la forma de la cesión de territorios diminutos. Sin embargo, siempre existirá el potencial de que sean expandidos de facto mediante la ocupación progresiva o la guerra. Hace falta señalar que, a la par de políticas de desguace y debilitamiento del Ejército argentino,[11] la administración colonial de Macri ha autorizado el ingreso de tropas extranjeras y la instalación de una base estadounidense en Neuquén, a las puertas de la Patagonia. En alianza con el Ejército británico en Malvinas, la zona aparece bajo estrecho control extranjero.[12]
Una sociedad dividida y sumida en penurias, un ejército nacional sin capacidad operativa y un proceso de infiltración de capitales y elementos militares extranjeros, parecen la antesala perfecta de eventos en los que Argentina pierda parte de su integridad territorial. Referencias oficiales no faltan: el rabino Sergio Bergman, ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, ha profetizado hace pocos meses que la Patagonia, como “tierra prometida, debe ser partida y repartida”.
Conclusiones provisorias
El diseño del colapso argentino no tiene una meta única, ni tampoco una conducción unificada. El plan tampoco tiene los resultados asegurados. Su evolución está vinculada con la evolución de otro conjunto de ofensivas en la región: el lawfare contra Lula y el resto de los líderes populares de América Latina, el cerco contra Venezuela y el despliegue militar imperialista en todo el continente, donde no se puede descartar el inicio de una guerra genealizada.[13]
Por otro lado, los resultados finales tienen que superar la prueba de fuego que ninguna conspiración puede anticipar: la reacción de la gente y las organizaciones populares, el impacto imprevisible que tiene en la historia un conjunto de eventos encadenados.
América Latina está bajo asalto. De la conciencia y movilización de sus pueblos depende la defensa de sus territorios y su libertad.
Notas:
1 “Patria no, colonia sí. David Cufré”. 25 de agosto de 2018. https://www.pagina12.com.ar/137596-patria-no-colonia-si
2 “Senado argentino votó a favor del ingreso de tropas estadounidenses al país”. Septiembre 2017, Resumen Latinoamericano.http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/09/13/senado-argentino-voto-a-favor-del-ingreso-de-tropas-estadounidenses-al-pais/
3“Una veloz carrera hacia la extranjerización”. Roberto Felleti. El Destape Web. 1 de agosto de 2018. https://www.eldestapeweb.com/perfil/18-roberto-feletti
4 “Patria no, colonia sí. David Cufré”. 25 de agosto de 2018. https://www.pagina12.com.ar/137596-patria-no-colonia-si
5 “Cómo dolarizar en Argentina”, Kurt Schuler y Steve H. Hanke. 20 de Diciembre de 2001. Cato Institute, Washington. Disponible en http://users.com/kurrency/argdec01.pdf.
6 “Steve Hanke: Argentina debería desechar el peso y dolarizar”. 1 de Julio de 2018. Forbes Argentina.http://www.forbesargentina.com/steve-hanke-argentina-deberia-desechar-el-peso-y-dolarizar/
7 “Canje de deuda por territorio: la nueva estrategia de la élite global”. Adrian Salbuchi. RT Actualidad. 14 de agosto de 2014. https://actualidad.rt.com/opinion/salbuchi/view/136718-canje-deuda-territorio-nueva-estrategia-elite-global
8 “Israel al Sur de América. Cómo avanza la ocupación extranjera de la Patagonia”. Claudio Fabian Guevara. El Nuevo Cronista. 24abril de 2018. http://www.nuevocronista.com/israel-al-sur-de-america-patagonia/
9 “Joe Lewis, el verdadero patrón de la Patagonia”. https://www.elpatagonico.com/joe-lewis-el-verdadero-patron-la-patagonia-n1530365
10“Más allá del pensamiento abismal: de las líneas globales a una ecología de saberes”. Boaventura de Souza Santos. Biblioteca Clacso. 2006. Disponible en biblioteca.clacso.edu.ar/ar/libros/coedicion/olive/05santos.pdf
11 “Argentina dejó de ser una fuerza militar competente”. Infobae, 1 Diciembre 2017. https://www.infobae.com/sociedad/2017/12/01/argentina-dejo-de-ser-una-fuerza-militar-competente/
12 “Londres convierte Malvinas en la zona ‘más militarizada’ del mundo” https://www.hispantv.com/noticias/argentina/336257/malvinas-militarizado-reino-unido-amenaza-region.
13 “Chau Unasur, adiós a la paz, ¿Suramérica será zona de guerra?” Aram Aharonian. 17/08/2018 https://www.alainet.org/es/articulo/194791
(*) Fuente: Diario de Vallarta

¿Qué planea Israel en Argentina?


que planea israel en argentinapor Thierry Meyssan - Las autoridades argentinas ven con inquietud la compra masiva de tierras en la Patagonia por parte de un multimillonario británico y las «vacaciones» de decenas de miles de soldados israelíes en las propiedades de ese acaudalado personaje.


En el siglo XIX, el gobierno británico estuvo indeciso entre crear Israel en la actual Uganda, en Argentina o en Palestina. Argentina estaba entonces bajo control del Reino Unido y, por iniciativa del barón francés Maurice de Hirsch, se convirtió en aquel momento en tierra de asilo para los judíos que huían de los pogromos desatados en Europa central.

En el siglo XX, después del golpe de Estado militar que derrocó al general Juan Domingo Perón, presidente democráticamente electo de Argentina, una corriente antisemita se desarrolló en las fuerzas armadas de ese país. Esa corriente distribuyó un folleto donde se acusaba al nuevo Estado de Israel de estar preparando el «Plan Andinia», para invadir la Patagonia.

Hoy resulta que, si bien la extrema derecha argentina exageró los hechos en los años 1970, realmente existía un proyecto, que no era de invasión sino de implantación en la Patagonia.

Todo cambió con la guerra de las Malvinas, en 1982. En ese año, la junta militar argentina en el poder trata de recuperar los archipiélagos de las Malvinas y las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, denunciando su ocupación por la Gran Bretaña desde hace siglo y medio. La ONU reconoce que la reclamación argentina es legítima, pero el Consejo de Seguridad condena el uso de la fuerza para recuperar esos territorios en disputa. Hay de por medio un botín considerable ya que las aguas territoriales de esos archipiélagos dan acceso a las riquezas del continente antártico.

Al final de la guerra de las Malvinas, que oficialmente dejó más de mil muertos –aunque las cifras oficiales británicas en realidad minimizan las pérdidas humanas–, Londres impone a Buenos Aires un Tratado de Paz particularmente duro, que limita las fuerzas armadas de la República Argentina a su más simple expresión. Incluso se priva a Argentina del control del espacio aéreo del sur de su territorio continental, a favor de la Royal Air Force británica, y se impone a la República Argentina la obligación de informar previamente al Reino Unido de todas sus operaciones.

En 1992 y 1994, dos atentados extraordinariamente devastadores y sangrientos destruyen sucesivamente la embajada de Israel en Buenos Aires y la sede de la asociación israelita AMIA en la misma ciudad. El primer atentado ocurre en momentos en que los jefes de la inteligencia israelí en Latinoamérica acababan de salir del edificio. El segundo atentado, perpetrado contra la sede de AMIA, tiene lugar durante los trabajos conjuntos de Egipto y Argentina sobre los misiles balísticos Cóndor. Durante el mismo periodo estalla la principal fábrica de misiles Cóndor y tanto el hijo mayor del presidente argentino Carlos Saúl Menem como el hijo mayor del presidente de Siria Haffez al-Assad mueren en sendos accidentes. Las investigaciones sobre todos esos hechos son objeto de numerosas manipulaciones.

Después de haber designado a Siria como responsable de los atentados contra la embajada de Israel y la sede de la AMIA en la capital argentina, el fiscal Alberto Nisman se vuelve contra Irán, acusándolo de haber ordenado ambos atentados, y contra el Hezbollah, atribuyendo a esa organización libanesa la realización de estos. La hoy ex presidente Cristina Kirchner es acusada de haber negociado la interrupción de los procedimientos legales contra Irán a cambio de un precio ventajoso para las compras de petróleo. Más tarde, el fiscal Nisman es hallado muerto en su apartamento y Cristina Kirchner es inculpada por alta traición. Pero la semana pasada, como en una obra de teatro, se vino abajo todo lo que hasta ahora se daba por sabido: el FBI entregó análisis de ADN que demuestran que el presunto terrorista no está entre los muertos así como la presencia de un cuerpo no identificado. Conclusión: al cabo de 25 años, no se sabe absolutamente nada sobre los atentados de Buenos Aires.

En el siglo XXI, explotando las ventajas obtenidas en el Tratado impuesto a Argentina después de la guerra de las Malvinas, el Reino Unido e Israel emprenden un nuevo proyecto en la Patagonia.

El multimillonario británico Joe Lewis adquiere inmensos territorios en el sur de Argentina y en el vecino Chile. La extensión de sus tierras allí cubre varias veces la extensión territorial de todo el Estado de Israel. Esas tierras se hallan en el extremo sur del continente, en la Tierra del Fuego. Incluso rodean el Lago Escondido, impidiendo el acceso al lago [1] a pesar de una decisión de la justicia argentina.

El multimillonario británico ha construido en esas tierras un aeropuerto privado, con una pista de aterrizaje de 2 kilómetros, capaz de recibir grandes aviones de transporte, tanto civiles como militares.

Desde el fin de la guerra de las Malvinas, el ejército de Israel organiza para sus soldados «campamentos de vacaciones» en la Patagonia. Cada año, entre 8 000 y 10 000 soldados israelíes pasan 2 semanas de “vacaciones” en las tierras del multimillonario Joe Lewis.

Si en los años 1970, el ejército argentino señaló la construcción de 25 000 alojamientos –vacíos–, dando lugar al mito del plan Andinia, hoy parece que se han construido cientos de miles más. Es incluso imposible verificar el estado de realización de esos trabajos, por tratarse de tierras privadas y porque Google Earth neutraliza las imágenes satelitales de esa zona, procediendo así exactamente como lo hace con las instalaciones militares de la OTAN.

Mientras tanto, el vecino Chile ha cedido a Israel parte de una base militar que posee en la zona. Allí se han cavado túneles para facilitar la vida ante los rigores del invierno polar.

Por su parte, los indios mapuches que pueblan la Patagonia, tanto en Argentina como en Chile, quedaron sorprendidos con la noticia de la reactivación, en Londres, de la “Resistencia Ancestral Mapuche” (RAM), una misteriosa organización que reclama la independencia. Inicialmente acusada de ser una vieja asociación recuperada por los servicios secretos argentinos, la RAM es vista hoy por la izquierda como un movimiento secesionista legítimo, pero los líderes mapuches la denuncian como un ente financiado por George Soros.

El 15 de noviembre de 2017, la marina de guerra argentina perdió todo contacto con su submarino ARA San Juan, finalmente declarado como hundido con toda su tripulación. El ARA San Juan era uno de los 2 submarinos de propulsión diesel-eléctrica que constituían el orgullo de la pequeña marina de guerra argentina. La Comisión Preparatoria de la CTBTO (Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, siglas en inglés) anunció haber registrado un fenómeno acústico inhabitual en Atlántico, cerca de la zona desde donde procedía la última señal recibida del ARA San Juan. El gobierno argentino reconoció finalmente que el submarino perdido estaba realizando una «misión secreta», cuya naturaleza no se precisó y sobre la cual se había informado a Londres. El Pentágono estaba participando en la búsqueda y la marina de guerra rusa contribuyó con el envío de un drone submarino capaz de explorar el fondo marino a 6 000 metros de profundidad, sin encontrar nada. Todo parece indicar que el ARA San Juan estalló bajo el agua. La prensa argentina está convencida de que chocó con una mina o fue destruido por un torpedo enemigo.

Por el momento, es imposible determinar si Israel está implicado en un programa de explotación del continente antártico o si está construyendo una base para el repliegue en caso de derrota en Palestina.

Thierry Meyssan

[1] El Lago Escondido se extiende sobre más de 7 kilómetros cuadrados, es parte del patrimonio de la República Argentina y sus orillas son públicas. Nota de la Red Voltaire.

Luis D`Elia: Basta Macri


Luis D`Elia en una editorial cargada de dramatismo politico, reflexiona sobre el estado de las cosas.

Caso Maldonado


Caso MaldonadoVia Striptease del Poder - Periodismo de investigación - La portada muestra la semejanza del rostro de Santiago Maldonado, con el que se insinúa en la camioneta de  Gendarmería con la que lo habría retirado del Pu Lof. Pero diversas evidencias señalan la puesta en marcha de una maniobra para hacer aparecer su cuerpo en el Rio Chubut o inmediaciones. Y recaratular la causa de “desaparición forzada”, a “averiguación de causales de  muerte” que seguramente durará eternamente. O como máximo “lesiones graves seguidas de muerte”, que implicará alguna módica condena a algún gendarme de nivel inferior, salvando así el prestigio de la institución. Con un notable parecido con el caso Carrasco, ella contó con la permisividad del juez Otranto, que ordenó el rastrillaje indefinido del río. Quién no obstante ante la aparición de notables pruebas contra Gendarmería, optó por potenciar la recusación contra él mismo planteada por la familia Maldonado, para no tener que accionar contra la Gendarmería y poner en peligro su ascenso a camarista, huyendo así cobardemente de su labor de juez tras un penoso desempeño como tal.

Por Javier Llorens – 19-9-2017

La imagen de la portada, tomada subrepticiamente desde larga distancia con un zoom desde el predio que está frente al Pu Lof,  muestra la coincidencia de los rasgos faciales de Santiago Maldonado, con el esbozo de rostro que aparece en el extremo de un bulto negro depositado en la camioneta de Gendarmería Ford Ranger OLW 237, que intervino el 1 de agosto en el allanamiento al Pu Lof, según se expuso en notas y videos publicados anteriormente.

Apoyada en el borde de la caja de dicha camioneta, a la par de dos conos viales, se ve el esbozo de parte de una cabeza recostada, consistente en el tabique nasal, las dos fosas nasales, y parte del labio. Que se corresponden con los pertenecientes al rostro de Santiago Maldonado, según las fotografías de averiguación de su paradero publicados por Interpol.

Este cotejo facial, sumado a la aparición de ese bulto negro en dicha camioneta, coincidente exactamente con la hora de desaparición de Santiago, más las diversas y ostensibles actitudes tomadas por los gendarmes en relación a dicho bulto, junto las maniobras para extraerlo del Pu Lof y dejarlo en una ambulancia sin despertar sospechas, conforme esta descripto en el mencionado video, son una suma de indicios graves, precisos, y concordantes de que Santiago Maldonado habría sido muerto por parte de los gendarmes, y su cuerpo extraído del Pu Lof con destino desconocido.

Contando para ello al menos con los medios y la participación institucional de la fuerza de Gendarmería, sin que esto agote las responsabilidades hacia arriba. Al encontrarse presente en el procedimiento en el comienzo y en su final, Pablo Noceti, el segundo en el ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich.

El principal sospechoso de haberlo muerto es el subalferez Enmanuel Echazus, a quién en los videos oficiales se lo ve venir desde la orilla del rio, portando en la mano, no una escopeta antitumultos como dicen algunos medios, sino lo que sería una vieja escopeta pajera con la culata recortada. A la que habría encontrado en su camino mientras perseguía a los mapuches, con vistas de apresar a alguno de ellos, según la orden del comandante del operativo Pablo Escola.

Esa misma arma, letal al ser usada como bastón, es la que se vería exhibida en manos de los gendarmes que en algún momento rodearon la camioneta, conforme se muestra en el mencionado video. En lo cual existiría una responsabilidad por parte de la Gendarmería y el juez Otranto, al ordenar una represión sin los adecuados elementos para poder ejercerla, con los menores daños posibles para represores y reprimidos.

Echazú supuestamente habría sido herido gravemente con doble fractura en sus pomulos en su mejilla derecha por el lanzamiento de piedras, la que sangraba cuando regresó del rio. Pero no obstante cuando se presentó a declarar ante el juzgado, en ella no se advierte rastro alguno de esa herida, lo que probaría la superficilidad de ella, y podría haberse originado en una refriega en el intento de detener a Maldonado. Su rostro adusto al ingresar al Juzgado Federal para su testimonio, habla a las claras de la preocupación que le embarga.

 

La desaparición de Maldonado se segmentó en dos causas judiciales, el habeas corpus pidiendo por la aparición de él, y la desaparición forzada, pese a tratarse en esencia de lo mismo. Por su parte el sinuoso juez federal Guido Otranto, se hizo cargo de la causa de habeas corpus, y le endilgo la investigación por su desaparición a la fiscal subrogante Silvina Avila. Quién tiene como secretaría a Rafaela Ricconto, la esposa de Otranto, por lo que todo queda en familia.

De entrada tanto el juez, como la fiscal, y el Gobierno, plantearon la duda de que Maldonado se hubiera encontrado en el Pu Lof en el día de los hechos. Luego, ante los numerosos testimonios existentes en forma independiente, y la incompatibilidad del ADN de Maldonado con un supuesto mapuche herido en un asalto previo, a un puesto de una de las estancias de Benetton, la Justicia y el Gobierno finalmente tuvieron que aceptar que Santiago Maldonado estaba en el Pu Lof de Cushamen cuando la Gendarmería reprimió.

Pero no obstante los testimonios de sus moradores, en la práctica tanto el juez como la fiscal se niegan a investigar una “desaparición forzada”, pese ser esta la carátula de la causa, y los testimonios recibidos en ella. En una evidente maniobra para perder tiempo, el juez Otranto primero dejó esta hipótesis sujeta a lábiles pruebas de laboratorio en curso, y con plazos de terminación indefinidos, sobre muestras tomadas tardíamente en algunos de los vehículos de Gendarmería, nueve días después de los sucesos.

Los que estaban “demasiado limpios”, según la opinión del defensor Fernando Machado, y uno de los cuales tenía rota la faja de seguridad. Existiendo además audios que revelan que el segundo del ministerio de Seguridad Noceti, involucrado directamente en los hechos, le advirtió anticipadamente a los jefes de Gendarmería de que se iba a producir esa tomas de muestras.

Las que finalmente como era de esperar, dieron resultados negativos, aunque aún está pendiente de terminar el análisis sobre una muestra tomada en el Mercedez Benz Unimog JYI842, vehículo involucrado directamente en los hechos, además de dos mochilas y una boina negra secuestrada durante el operativo de Gendarmería.

No obstante la ministra de Seguridad Patricia Bullrich salió inmediatamente a decir, que ello despejaba las acusaciones de desaparición forzada contra Gendarmería y el Gobierno. Desechando a la par el jefe de Gabinete Marcos Peña la necesidad de la colaboración de la ONU en la investigación.

Por su lado el juez Otranto, alegando la existencia de esos resultados negativos, dejo morosamente condicionada la prosecución de la investigación como desaparición forzada, disponiendo que primero hay que “seguir con las declaraciones testimoniales que vieron el momento en que a Santiago Maldonado lo habrían cargado a una camioneta y después ver las actuaciones que presentó el Ministerio de Seguridad para ver qué relato hicieron los gendarmes y ver si de ahí surge algún elemento como para convocarlos y en qué calidad”. Como si la carátula de desaparición forzada, en lugar de ser un gravísimo delito sancionado internacionalmente, tuviera que tener la parsimonia de una demanda civil.

https://www.pagina12.com.ar/62100-informacion-relevante-que-llega-41-dias-despues

En su reemplazo, el juez federal Otranto oriento la causa a lo que podría considerarse la “desaparición natural” de Maldonado, arrastrado por el Rio Chubut. Dado que dando por muerto a Maldonado, ordenó inusitadamente la búsqueda de su cuerpo a lo largo de los 800 km de extensión del mismo. Brindándole así una oportunidad a Gendarmería señalada claramente como la responsable de su desaparición, para que lo arroje a lo largo de su curso.

No obstante que la fiscal Silvina Avila en su informe elevado través del Gobierno a la ONU a fines de agosto, apuntó en relación a los procedimientos realizados el 5 de agosto en el Pu Lof, “corresponde destacar que los buzos de Prefectura Naval Argentina, dadas las características del río, explicaron las razones por las cuales el cuerpo del joven Maldonado no pudo haber realizado un largo recorrido a lo largo del mismo“.

Por su parte la familia Maldonado querellante en la causa, cansada con las sinuosidades  e ineficiencia del juez, optó el jueves 14 de septiembre pasado por recusar a Otranto, ante el “nulo avance” de la causa, resaltando la necesidad de unificarlas “para evitar más dilaciones y desvíos en la investigación sobre su paradero actual”. Recusación que Otranto el día siguiente rechazó de plano, pasando así la resolución de esta cuestión a la Cámara Federal de Comodoro Rivadavía.

Es mismo día Stripteasedelpoder publicó el mencionado video VIDEO EXCLUSIVO: Desaparición de Maldonado, no fue un gendarme fue la Gendarmería con las notables evidencias visuales que el mismo contiene, señalando el modus operandi de Gendarmería para extraer el cuerpo de Santiago Maldonado del Pu Lof.

Coincidentemente el juez Otranto pareció volverse en contra, en relación con el rechazo de esa recusación que había rechazado, aportando elementos como para propiciarla rotundamente. Al conceder el día sábado un inusitado reportaje a LA NACION, en el que entre otras cosas, hizo lo que ningún juez debe hacer, que es adelantar opinión.

Diciendo que según él, Maldonado se habría ahogado, simplemente por que el agua estaba muy fría y no sabía nadar, pese tratarse de un rio que en ese paraje no supera una profundidad de 1.60 metros. Insinuando además que los mapuches habrían plantado pruebas, y hecho falsas denuncias contra Gendarmería. Cuestionando que unos dijeran que a Maldonado lo retiraran del Pu Lof en Unimog, y otros en una camioneta blanca.

No obstante que conforme se puede ver en la siguiente imagen tomada por los mapuches, ambos vehículos, camionetas blancas y Unimog, concurrieron hacia afuera del Pu Lof, en donde estaba además una Trafic ambulancia. Y a la par Otranto desechó las contradicciones en los testimonios de los gendarmes, aplicando así un doble estándar, según de quién se tratara. Olvidando además enteramente que aún está pendiente el resultado de una muestra de ADN tomada en uno de los  Unimog.

Trasluciendo que inspiraba su accionar, a la pregunta si la “desaparición podría obedecer a un armado político para incidir en un proceso eleccionario” Otranto respondió: “No la desaparición, que todavía no está clara. Pero la utilización política de este caso fue clarísima. Por eso también mi prudencia. Me preocupé mucho para que no se deriven interpretaciones políticas en el hábeas corpus y la desaparición forzada, que instruye la fiscalía.”

Claramente Otranto expuso así los inaceptables límites políticos con que se ha movido judicialmente, dado que se si tratara de una desaparición forzada por parte de una fuerza de seguridad, ello tiene de por sí un enorme tinte político. Que no debería detener el accionar de una justicia imparcial, por más especulaciones que se hagan en cuanto su incidencia y oportunidad.

Mostró así Otranto los límites extrajudiciales que contuvieron o desviaron su accionar. Estando pendiente por parte del Consejo de la Magistratura dominado por el oficialismo, tanto su nombramiento como vocal de Tribunal Oral de General Roca, como dos pedidos de jury contra él por mal desempeño, al rechazar la extradición de Facundo Jones Huala.

Y en otro punto de la entrevista expresó rotudamente: “Al inicio, cuando presentan el habeas corpus, dicen que alguien no había podido cruzar el río. Todo lo de la captura vino después. Por eso, la primera medida que ordené fue que la Prefectura rastrillara el río con buzos y drones. Supimos después que la comunidad ya lo había hecho a la mañana siguiente. Por eso no tiene sentido la versión de su captura.”

En consecuencia Otranto, discontinuando el rastrillaje ordenado a lo largo de los 800 km del Rio Chubut, concretó el día hábil siguiente lunes, un aparatoso re rastrillaje de ese rio y sus inmediaciones en el Pu Lof, similar al que había concretado cuarenta días atrás. Que no arrojó resultado alguno concreto, pero en el que inusitadamente, profundizando su mal desempeño, no dejó entrar a los querellantes en la causa, ni a sus abogados defensores.

Y sin presencia alguna de testigos en los supuestos hallazgos que se hicieron, lo cuales de ser trascendentes, están destinados a ser anulados. Posteriormente el juez emitió un comunicado que curiosamente expone la enorme morosidad conque ha actuado, al dar cuenta de un procedimiento que en todo caso debería haber realizado 45 días antes, proporcionando así otro argumento a su apartamiento.

Por su parte el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) aprovechó en el aíre la volada de Otranto, y presentó por su parte un pedido de recusación de Otranto, por considerar que “se encuentra afectada la garantía constitucional de imparcialidad del juez”, “adelantamiento de opinión” y “enemistad manifiesta”. El que pretende que sea unificado con la recusación impulsada por la familia Maldonado.

El juez Otranto, después de haber dilatado y embarrado la investigación de la causa, parece buscar ahora que la Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia, lo libere para siempre de ella. Para así no tener que actuar contra la Gendarmería, con las contundentes pruebas que tiene ante su nariz de aguzado olfato político.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
top