La vigencia del pensamiento político y el ejemplo militante del “Bebe” John William Cooke, a 44 años de su desaparición física, fue la ocasión que encontraron diferentes organizaciones sociales y políticas para juntarse a debatir sobre los desafíos del momento político actual, el rol de la militancia en la construcción política, la necesidad de recuperar la calle para defender y profundizar el proceso político abierto en el 2003.

Desde distintas experiencias de construcción, quienes lo conocieron directamente y quienes tomaron su nombre como bandera, el debate reflejó una riqueza indispensable para orientar la tarea cotidiana de construir y profundizar el camino de la Patria Grande.

A continuación transcribimos algunas de las opiniones vertidas en la actividad:

Alfredo Ferraresi, anfitrión, de la Sec. Gral. de la Asociación de Empleados de Farmacia:
“A veces le decíamos inglés para que se enoje y él decía: ‘no soy inglés, soy irlandés’.
Hoy (los caceroleros) están invadiendo las calles de nuevo, piden libertad mientras la ejercen. Nosotros tenemos que hacer autocritica para ver en que estamos fallando, como fortificamos el movimiento y la base de un gobierno del que somos parte.
A Cooke lo conocimos en el ‘57, cuando la ‘revolución fusiladora’ había intervenido los sindicatos, la federación, los partidos políticos. La Federación de Sanidad estaba intervenida pero no el sindicato y ahí se hacían las reuniones políticas donde estaban el Bebe, Scalabrini Ortiz, a veces Jauretche. Cooke venía porque era el representante de Perón y nos decía: ‘muchachos no hay que ir a elecciones en los sindicatos porque no es la estrategia de Perón’. Nosotros teníamos las agrupaciones listas para ir a elecciones y Perón nos decía que no. Discutimos, fuimos a elecciones, arrasamos con todos y Perón se retractó y nos felicitó.
Hoy tenemos que meter todas las organizaciones en la UNASUR, la unidad latinoamericana. Hoy tenemos que ganar en Venezuela, apoyar y ganar porque somos parte de Venezuela, de la República Bolivariana moderna; la del hombre que lucha, que va creando y es solidario en todo momento.
Hacer lo que nuestros compañeros soñaron; lucharon por una revolución, por un país mejor, por una América Latina unida y liberada y por el gran Proyecto Nacional, que fueron las tres banderas del Movimiento: Justicia Social, Libertad Económica y Soberanía Política."

Norberto Galasso, Sec. Gral. de la Corriente Política Enrique Santos Discépolo:
“El caso de Cooke es muy singular dentro del peronismo, quizás comparable al de Jauretche... Cooke en el ‘52 cesó como diputado y no renovó la diputación pero igual siguió luchando dentro del movimiento. Cuando intentan derrocar al gobierno en junio del ‘55, con una pistola 45 y tres cargadores va a la Plaza de Mayo y se tirotea con los marinos que venían avanzando hacia la Casa de Gobierno. Jugarse la vida en esa ocasión hizo que Perón le ofreciera un Ministerio y después el cargo de Interventor del Partido Justicialista en la Capital  Federal. Cooke creía y estaba convencido de que era necesaria la construcción de cuadros sólidos que pudieran establecer un vínculo estrecho entre el líder y las masas de trabajadores. “Lo que se trata no es conseguir gente que quiera hacerse el peronista o que se conduzca como peronista y no lo sea, lo que tenemos que hacer es ganar la calle”, decía. Y no hubo tiempo de ganar la calle porque fue el bombardeo del 16 de junio del 55’ y en septiembre fue el derrocamiento del gobierno.
Ahora hay que apoyar a este Gobierno porque reivindica los derechos humanos y avanza en una serie de aspectos que no se habían avanzado hasta este momento; solo queda la duda de si el proceso puede desarrollar un ‘capitalismo nacional’. Porque la Argentina  tiene desgraciadamente, como consecuencia de la claudicación de la dirección de la mayor parte del Partido Justicialista de ese momento, una extranjerización y concentración del aparato productivo muy fuerte, que había comenzado con la dictadura genocida y se completa con el menemismo. Es necesario dar el mayor apoyo que se pueda dar al gobierno construyendo cuadros.
Un gobierno tiene que sostenerse fundamentalmente en la clase trabajadora, unida, donde se necesita gremialistas de este tipo (Ferraresi), que hay muchos y están en un segundo plano; hay que tratar de evitar que se vinculen al peronismo de derecha o al imperialismo y sean sindicalistas empresarios.
Sigue vigente la necesidad de concentrar poder en cuadros renovados, ideológicamente claros, que sepan lo que hay que hacer, que formulen planes claramente. Es una tarea que tenemos que llevar lo antes posible porque ‘esta gente se está engolosinando con sus cacerolas’. No hay que restarle importancia porque detrás de eso está la Sociedad Rural, las multinacionales, la Embajada Norteamericana y está el gran temor del imperialismo de que América Latina se unifique como una gran nación.
Hay que profundizar en Argentina todas aquellas medidas que conduzcan al fortalecimiento del protagonismo popular. El protagonismo popular se fortalece… tratando de polemizar y marcar las diferencias que uno puede tener porque así se construye y se avanza.”

Lito Borello, Coord. Nac. de la Organización Social y Política Los Pibes:
“Agradezco la capacidad de Ferraresi y Galasso de hacernos discutir, de resolver los interrogantes que tenemos por delante, en este lugar que es un templo de todos los revolucionarios argentinos.
Cooke era un verdadero militante revolucionario. Las organizaciones sociales que emergimos en los ´90, que peleábamos contra las políticas neoliberales, nos sentimos interpelados por el debate que nos propone. Hoy estamos discutiendo que no alcanza con adherir y votar el proyecto político que consideramos el adecuado, que no es posible construir un proyecto de poder sin imaginar que tenemos que construir hombres y mujeres capaces de corporizarlo,  que no es posible hacerlo sin organización.
El “Gordo” fue un militante que hizo la síntesis entre la práctica y el desarrollo del pensamiento político, fue un claro exponente, articulador entre ese compromiso y su tiempo histórico concreto. Iba a la crítica profunda de las concepciones, sobre los valores humanos revolucionarios. Entendía que para alcanzar los cambios revolucionarios de este proyecto se tenía que articular, combinar, complementar las distintas maneras de acumular fuerzas en cada frente, para lograr ese objetivo. En cada momento trabajar en lo institucional, sin olvidar el movimiento de masas, la organización popular.
Hoy no alcanza con solo mirar “6-7-8”, o con facebook, ni con las guerras de cuarta generación… hay que ponerse la mochila al hombro. Con lo que pasó el día jueves en la plaza, no alcanza con pensar cuanta gente fue, hay que analizar quién estuvo detrás de esto, no es Magnetto o Clarín o TN…, es el bloque de poder que nos dice que no está dispuesto a que nosotros construyamos nuestra historia. América Latina nos muestra que hay maneras. No alcanza con la institucionalidad ya que apenas tenemos los “gobiernos”, el poder aún no lo hemos podido construir porque aún siguen siendo hegemónicos a la hora de manipular los sentidos. Tenemos que ganar las calles. Ellos están decididos a todo, a cruzar el límite y su crisis la quieren resolver parándose encima de nosotros.

Lido Iacomini, de San Telmo K:
La Lealtad es uno de los valores fundamentales que podemos rescatar en Cooke, que más allá de su origen radical, tenía un contenido nacional, popular y antiimperialista puro. Tenía una relación muy estrecha y muy directa con Perón. Tuvo diferencias en la Cámara de Diputados con Perón, pero ahí fue una espada fundamental, siempre dentro de las filas del peronismo y del movimiento. Tenía una lealtad basada en una comprensión, del rol del peronismo, no era una lealtad sentimental.
Estamos atravesando, como es habitual en la vida política argentina, que no es la política de Escandinavia, momentos dramáticos. Pasamos circunstancias y situaciones extremadamente difíciles, como hemos vivido la semana pasada (con el cacerolazo), entonces no es posible que nos confundamos en qué terreno estamos, cuál es el territorio y cuáles son los bandos. Es inevitable hasta cierto punto una mirada binaria sobre el desarrollo de la fuerza política en Argentina. Porque la polarización se produce en la medida del avance de la trasformación que se produce en el seno de la sociedad. Hay un campo de batalla, que no sólo es el electoral, y al que hay que atender.

Néstor Gorojovsky, del Partido Patria y Pueblo:
Lo que define al peronismo, al modo de ver de la izquierda nacional, es la trilogía perfecta de la lucha por una Patria Justa, Libre y Soberana… Es importante la validez de las tres consignas fundamentales del peronismo, que no están realizadas y falta muchísimo para que se realicen, seguimos siendo un país semicolonial.
Cooke fue iluminado por la revolución cubana, tenía una profunda conciencia geopolítica de los límites que le ponía a la consecución de esas tres banderas, la reducción del peronismo a un fenómeno argentino. Gracias a Néstor y a Cristina esas banderas se están llevando adelante y muy posiblemente más allá de toda polémica histórica, uno de los grandísimos y gigantescos méritos de Néstor y Cristina ha sido retomar, quizás sin saber, esa línea de pensamiento (de J. W. Cooke) que hace a la Argentina hoy esa especie de ariete, de punta de lanza dentro de la lucha de la unificación de América del Sur.

Ignacio Veliz, de la Agrupación John William Cooke:
JWC fue un hereje para la izquierda y para el peronismo. El kirchnerismo tiene una resonancia cookeana. Para Néstor y para Cooke el peronismo era una realidad transformable.
El kirchnerismo es una expresión de la forma política de las fuerzas sociales constreñidas en el modelo neoliberal, que son sujetos ineludibles de toda transformación en la Argentina.
Tendemos a reducir la organización como un recurso teórico habitual, un mero medio para determinados fines, que sirvan como base de maniobras para disputar tal o cual espacio de poder. Es importante que la organización se fortalezca como la posibilidad más cierta de enfrentar esas concepciones liberales que tenemos incorporadas.
Tenemos que ser críticos, no fetichizar el liderazgo de Cristina, como la única fuente de iniciativa política y poder ganar más y mejor unidad y organización.
JWC nos reivindica en el orgullo de ser peronistas, porque el peronismo representa el momento más alto en la conciencia de nuestro Pueblo.


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