LA DIALECTICA ENTRE EL AMOR Y EL ODIO y EL 8N


Es una verdadera pena que las fotos de las encuestas, determinen decisiones políticas, tengo una sensación similar a la de fines del 2008, la foto nos indicaba que Néstor ganaba por no menos de 10 puntos en el 2009; y que el PJ como estructura garantizaba ese triunfo. Pero analizando el dispositivo del enemigo, podíamos apreciar los instrumentos por los cuales el discurso había penetrado en los sectores populares y el desarrollo de la película tendría fotos diferentes.

Por Gallego Fernandez / ML CARLOS MUGICA

Lo más preocupante de esta coyuntura, como en aquel entonces, es observar que el enemigo tiene un plan, cuyos titiriteros son los sectores dominantes, que disputan el sentido del proceso; y quien decide sobre la riqueza que produce el trabajo.

El conjunto de los militantes y simpatizantes, debiera preguntarse, cual es el plan del FPV, y que función debemos desempeñar, en esta coyuntura, si la única respuesta que tenemos es: a) Gestionar y b) estar unidos y organizados. Nos podemos reunir semanalmente, en los ámbitos de nuestra organización, y con las otras organizaciones hermanas; y aún analizando desde la formidable cantidad de datos que circulan, como el enemigo ejecuta tranquilamente su plan. Tenemos que digerir la impotencia de contar con herramientas muy limitadas para neutralizarlo, un relato que explica como mejoramos en relación al 2001; y que los abusos en los precios, tratamos de mitigarlos llevando una vez por mes, pescado, pan, carne y todo lo que podamos, a menor precio. Con esto, es obvio, que no se puede combatir al odio de las de las minorías.

Los militantes que tienen más conocimiento, sobre las medidas de gobierno, pueden explicar la importancia de las reformas en el Banco Central, la Ley de Convertibilidad, el control cambiario, y las herramientas que despliega el estado, para sustituir importaciones; pero nuestros vecinos, (que no son oligarcas), son obstinados, quieren saber hacia donde vamos, y cual será su destino; y al no tener plan, nuestro relato pasa de lo político, a lo religioso, diciéndole que tengan fe en el gobierno.

Si en cambio tuviésemos un plan, podríamos explicar que la gestión llevará adelante una serie de medidas que tendrán fuerte impacto en la vida cotidiana; entre ellas (a modo de ejemplo), la política de precios para despejar dudas sobre la estabilidad del poder adquisitivo, una política que erradique el trabajo no registrado y la desocupación, y resuelva el déficit de vivienda, otra construyendo un sistema integral de salud y por último que actualizará los proyectos pedagógicos para que los chicos cuando terminen de estudiar, puedan acceder a los bienes materiales que los incorpora en condición de iguales a la sociedad. En un plan de estas características es muy sencillo señalar a nuestros compatriotas, quienes son los enemigos; al otro día tendrían el coro del Stablishment cuestionando todo lo que favorece al pueblo; como también tendríamos la oportunidad de movilizarlo masivamente para apoyar cada uno de los proyectos jurídicos y los instrumentos de estado, que le permiten al pueblo alcanzar lo que desea.

Nuestro pueblo defendería firmemente, la soberanía monetaria, si supiese que con emisión del BCRA, se promueve erradicar el déficit habitacional, sería inútil la el relato de los top-ten de la economía, explicándonos que genera inflación; y si a la vez, hay políticas que equilibran ofertas y demandas y sancionan las intervenciones distorsivas sobre precios, desde posiciones dominantes, el discurso del enemigo queda sin sustento empírico. En condiciones como estas, es altamente probable, que el pueblo se movilice, si en cambio lo queremos movilizar por las reformas de la carta orgánica del BCRA, aún cuando es una de las decisiones más trascendentes de este gobierno, se hace algo complejo; mucho más complejo, es movilizarlo por la sola razón de estar unidos y organizados; lo mas probable, es que nos pregunten para que y nuevamente caeríamos en el dominio de la religión.

Cristina con toda su voluntad de trabajo y lucha, seguramente desea derrotar al odio con gestión, pero si el 8 de noviembre tenemos 500 mil payasos pidiendo lo que se les ocurra en la calle, manifestando rechazo y odio al gobierno y a los humildes, la gestión puede ser muy meritoria, pero no resuelve el tema. Por el contrario el relato del enemigo, sintetizado por la propaladora de Clarín, será exponer el hecho de masas como plebiscito de rechazo a la gestión de gobierno.

Por otro lado, todos compartimos que no debemos alimentar la espiral de violencia, pero es suicida quedaros cruzados de brazos en la inacción total, mientras la derecha católica lanza una proclama de golpe de estado y todo el Stablishment está trabajando para el 8N, nuestra acción política, no puede ser enseñar croché y yoga en los locales, y repartir pescado y carne en los sectores más humildes, para explicar que estamos mejor que en el 2001. Como también es apropiado que la militancia reflexione, sobre el origen de la violencia en el país, esta siempre tuvo como protagonista a los sectores dominantes; (toda vez que perdieron el control del estado y afectaron sus intereses;), Pensar en hipótesis donde estos sectores produzcan hechos violentos, no es un ejercicio lúdico, sino es manejar y elaborar racionalmente nuestra respuesta política.

Mal que nos pese, el odio y el amor, en esta coyuntura, se dirime en un escenario de masas, tenemos las condiciones para hacerlo, en el conurbano bonaerense, hay más de cuatro millones de argentinos dispuestos a garantizar un gobierno popular; necesitamos un plan, que exprese el destino colectivo, desde las transformaciones en la vida cotidiana, un escenario convocante, y una gran confianza en el pueblo por parte del gobierno y las organizaciones políticas, para que irrumpa como protagonista del proceso y demostrando de esta forma, que el amor vence al odio.

Seguir creyendo que detrás de esto esta solamente Magneto, es muy inocente; esta la iglesia jerárquica clamando por los pobres con las estadísticas de la UCA, y todos sus colegios privados, están los formadores de precios; están las multis personificadas por Rocca y Ratazzi y Blaquier que tienen restricciones cambiarias a la libre circulación de sus capitales; está toda la elite dominante que tiene un familiar genocida en la carcel; están sectores gremiales y la izquierda boba, aspirando a incrementar un poquito su poder institucional. El 7D, ha dejado de ser una batalla contra Magneto, es contra esta estructura de poder, que por convicción o por oportunidad; quiere clausurar este proceso.

La estrategia del enemigo, es legitimar desde un escenario de masas su relato; “Este es un gobierno de montoneros, cuya única lógica es mantenerse en el poder, despreciando la democracia y sus instituciones, enriqueciendo a los funcionarios y empresarios amigos; consolidando el consenso electoral, desde el clientelismo en los sectores más empobrecidos, y la extorsión a gobernadores e intendentes, eliminando la libertad de prensa, es el totalitarismo y la tiranía”. Magneto, tranquilamente podría acogerse a la ley y con treinta testaferros, seguir manejando el grupo; si no lo hace, es porque están creando las condiciones para que el gobierno intervenga con las fuerzas de seguridad el 7D; y provocar una respuesta masiva de repudio, montada en movilizaciones previas y un clima de hartazgo, que a la vez le sirva para reconstruir la imagen del grupo que está totalmente dañada; desde ese posicionamiento, pueden pasar a la última fase, una derrota del FPV en el 2013 y condicionar con la cúpula del poder económico el candidato del FPV, para el 2015. Esto es lo que verdaderamente le permitiría a Magneto, seguir integrando la cúpula del poder económico.

Cada medida de gobierno, aún la mas favorable al pueblo; el enemigo la toma como dato empírico de su relato, (si hace viviendas, es para juntar votos, enriquecer empresarios etc, etc). Por lo que, podría ser interesante pensar que antes del 7D, se convoque a un escenario de masas, superador al de los sectores dominantes, para respaldar y enunciar un marco estratégico del país que queremos, donde cinco o seis decisiones políticas, respondan a las demandas populares más sentidas. Sería de mucha utilidad para nuestro pueblo que estuviésemos Unidos y Organizados para esto. Donde nuestro relato exprese el rol protagónico del pueblo en una democracia, la construcción de un orden social de igualdad y justicia, la soberanía de las mayorías para decidir, y la independencia económica para garantizar la felicidad de los argentinos.

De algo estoy seguro, el amor y el odio, no se recuperan en sentimientos superadores; o vence el odio o triunfa el amor; por algo Eva siempre tuvo presente que el pueblo y la oligarquía son irreconciliables.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
top